La portuguesa no ha explicado los motivos de su renuncia. Solo ha dicho que es una decisión “puramente personal” y ha añadido que “solo el presidente conoce las razones”.
En mayo, cuando se supo que una mujer, Helene Costa, iba a entrenar al Clermont, la noticia tuvo el efecto de una bomba y dio al equipo de segunda división francés una cierta fama internacional. Hasta el New York Times dedicó una noticia a la entrenadora, que tomaba las riendas de un vestuario masculino “sin miedo”, según dijo.
La portuguesa, a quien algunos llaman la “Mourinho con faldas”, ha pasado por la cantera del Benfica y ha dirigido los equipos femeninos de Odivelas y las selecciones de mujeres de Catar e Irán, además de trabajar como ojeadora del Celtic. A los 36 años, se va por la puerta de atrás y vuelve a Portugal sin dar explicaciones y sin indemnización alguna.