Fue el caso en marzo de la compañía SSE, que anuló dos plataformas y redujo su capital para ahorrar costes.
La idea de las autoridades británicas es que su entrada en alguna de estas sociedades incite a su vez a fondos soberanos y de pensiones a dar el mismo paso. El banco verde del Estado ya es el mayor inversor en este dominio en el país. Actualmente, la iniciativa privada tiene comprometidos otros 2.400 millones de euros en proyectos de eólicas marinas. La capacidad actual de este tipo de energía renovable en el Reino Unido es de 3,6 gigavatios.