Entre las actividades que se realizaron en el Complejo Deportivo Somontes de Madrid, golf, pádel o un taller de manualidades. Además, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer las ventajas de la canoterapia, una técnica que, con la ayuda de perros adiestrados, permite estimular y fomentar las habilidades sociales de personas con discapacidad.
Y todo finalizó con un final merecido: un aperitivo ofrecido por la Fundación Juan XXIII, entidad dedicada a mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y que ofrece servicio de catering como parte de plan de inserción laboral para este colectivo.
Ya el año pasado, Prosegur llevó a cabo 13 actividades deportivas en las que participaron más de 540 personas. La compañía realiza también otros proyectos para potenciar la integración de personas con discapacidad física e intelectual y ofrece, mediante programas de empleo, un futuro más estable a uno de los colectivos con mayores dificultades de acceso al mercado laboral.