El evento ha sido inaugurado por el Director de ESADE Madrid, Enrique Verdeguer, la Embajadora de Suecia, Celia Julin, y el Managing Partner de Kreab Gavin Anderson Iberia, Eugenio Martinez Bravo. Con el objetivo de aunar el compromiso de todos los agentes implicados, los tres han repasado los retos que España tiene por delante en materia de transparencia y buen gobierno.
Las oportunidades que han surgido tras la redefinición del modelo de transparencia y la entrada en vigor de la nueva Ley de Transparencia en España han estado presentes en el discurso general de la jornada. De esta manera, Ola Sigvardsson, Defensor de Prensa del Gobierno Sueco, ha promovido el buen periodismo en su ponencia Freedom and responsibility. Para ello, ha dado las claves del modelo sueco de libre acceso a la información por parte de la prensa. Ha destacado, además, la necesidad de órganos reguladores como el National Press Club, códigos de ética o el Press Ombudsman. “Los medios mantienen el código ético porque es la manera de mantener su libertad ya que sería reducida por medio de nuevas leyes”, ha dicho al respecto.
Victor Lapuente Giné, profesor en el Instituto para la Calidad de Gobierno de la Universidad de Gotemburgo, ha destacado que las buenas instituciones llevan a buenas economías y ha resaltado que la calidad de las instituciones de la Unión Europea no converge en calidad. Esta mejora requiere, según Lapuente Giné, de tres reformas de la administración: reclutamiento meritocrático, gestión profesionalizada y limitar la burocratización. Además, ha afirmado que “la información del divulgador debe ser prensa libre, no polarizada y abundante,”. También afirma el importante rol del periodista en la transparencia “El mejor agente anti-corrupción es el buen periodista”.
Para lograr esto, aún se precisan cambios en profundidad, tanto culturales como legislativos, según Jacobo Elosúa, economista y Presidente fundador de Civio. Un mayor derecho a la información no aplicado de manera excepcional y la creación de un organismo independiente que dirima las diferencias de criterios son claves, ha afirmado el representante de la empresa tecnológica. Jacobo alarmó sobre lo lejos que esta España de ser un país transparente tanto desde la perspectiva pública como la privada, y recalcaba que las administraciones públicas como partidos políticos todavía suspenden en sus ratios de transparencia y que tan solo 2 de cada 10 Fundaciones empresariales publican sus resultados.
Por su parte, Elisa de la Nuez, miembro de Pro-acceso y editora del blog ‘¿Hay derecho?, ha recordado la importancia de la presión ciudadana para alcanzar la transparencia real. “Es necesario un sistema de incentivos, un régimen de sanciones claro y un organismo de control que incorpore a la sociedad civil”, ha indicado durante la jornada. Los retos que ha propuesto para las próximas décadas se centran en conseguir un equilibrio entre la transparencia y acceso a los datos y la protección de los mismos.
Para el Presidente del Consejo Asesor de Expansión y de Actualidad Económica, Manuel Conthe, es lógico que los ciudadanos quieran seguir los movimientos de las instituciones si éstas se nutren del gasto público.
Todos los asistentes han coincidido en que se requiere un cambio de cultura, unos hábitos que se pueden ir construyendo con esfuerzo, teniendo como modelo a aquellos países que son líderes en Europa, como es el caso de Suecia. Por tanto, resulta imprescindible la reflexión sobre la adaptación y aprovechamiento de los valores suecos buenas prácticas y de un compromiso mutuo de todos; y un organismo que regule la transparencia.