El pasado domingo finalizó en Mallorca el proyecto Coach, una iniciativa impulsada por Endesa junto con la fundación Exit que tiene como objetivo la integración en el ámbito empresarial de los jóvenes en riesgo de exclusión social y laboral y el fomento del voluntariado corporativo. Tras pasar por Madrid, Zaragoza, Barcelona y Mallorca, siendo la ciudad encargada de cerrar el curso escolar del programa y donde se ha celebrado por primera vez, el proyecto Coach termina con un balance muy positivo, tanto de empleados voluntarios como de jóvenes que han participado.
Este proyecto se enmarca dentro de del Plan Senda, el plan de responsabilidad social corporativa de Endesa en materia de recursos humanos, tiene como dos de sus dimensiones principales el fomento del voluntariado corporativo y la integración de personas en riesgo de exclusión social.
La compañía eléctrica forma parte de este proyecto desde 2013, cuando empezó con un proyecto piloto en Barcelona y Zaragoza que obtuvo muy buenos resultados. Tras la buena acogida, Endesa organizó durante el curso 2012/2013 la primera edición del proyecto Coach en Barcelona, Zaragoza y Madrid. Este año se ha unido a estas tres ciudades, Mallorca. En total, en estos dos años, 73 voluntarios de Endesa y 59 jóvenes han formado parte de esta iniciativa, un nexo entre las compañías y las personas en riesgo de exclusión social y laboral, que abandonaron sus estudios y que, gracias a esta iniciativa, toman consciencia de la importancia formarse académica y profesionalmente y tener un proyecto de futuro.
Para el próximo curso 2014/2015, Endesa tiene previsto poner en marcha el proyecto Coach en Sevilla, uniéndose así al resto de ciudades donde el programa ya se ha asentado.