El análisis de los registros indica que, respecto a 2011, las emisiones de toda la UE han descendido 1,3%. Un dato que desde 1990 ha descendido un 19,2%. En este sentido, el cumplimiento del protocolo se mide calculando la media de emisiones entre 2008 y 2012 con respecto a 1990, informa El País. Sin embargo, según el país las cifras cambian: mientras que Alemania, Bélgica, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Irlanda, Portugal, Reino Unido y Suecia han cumplido los objetivos que establecía Kioto, no lo han hecho Austria, Dinamarca, Italia, Luxemburgo y España, que suma en 2012 un total de 340 millones de toneladas de gases de efecto invernadero, superando el máximo que tenía fijado. De esta manera, del límite del 15% el país ha aumentado hasta el 23,7%. Aunque con respecto a años anteriores, España ha mejorado considerablemente sus emisiones, un dato que desde la oficina de Cambio Climático del Gobierno atribuyen, sobre todo, a la crisis económica, la reducción de la producción industrial y del transporte, además de un aumento de energía producida a partir de fuentes renovables.
En este sentido, el Gobierno español ha destinado más de 800 millones de euros a compensar su exceso desde el año 2008, comprando derechos de emisión, informa El País. Según declaraciones de un portavoz de la EEA, “España incrementó sus emisiones por encima del límite que marca Kioto, pero se espera que consiga su objetivo comprando créditos de reducción de emisiones a otros países mediante los mecanismos de flexibilidad que contempla el protocolo”. Aunque no se trata del único país que tiene deberes que hacer; Italia, Dinamarca y Austria se encuentran en la misma situación.