Obama explicó en su mensaje semanal del domingo que casi el 40% de la contaminación por carbono proviene de las plantas energéticas. Una contaminación que, según aseguró el presidente, no tiene límite, a diferencia de otros productos tóxicos, como el mercurio o el azufre. “Hoy por hoy no existen límites nacionales en la cantidad de contaminación de carbono que liberan dichas plantas que existiendo en el aire que respiramos. Ningún tipo de límites”, destacó Obama. Y añadió que “como presidente y como padre” se niega a “condenar a nuestros hijos a un planeta que ya no tenga salvación”. Añadió que sólo en un año de reducción de emisiones evitaría 2.100 infartos y que 100.000 personas menos sufran ataques asma. La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) sitúa a niños, ancianos, gente con enfermedades cardíacas o pulmonares o personas pobres como los colectivos más vulnerables a este tipo de contaminación. Por su parte, Gina McCarthy, directora-administradora de la EPA, asegura que "el cambio climático, acelerador por las emisiones de gases como el CO2, incrementa los riesgos para la salud, la economía y estilo de vida", informa La Vanguardia.
La EPA destaca que el sector de la energía, que alimentan sus plantas con combustibles fósiles, representa el 33% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en EE UU, según datos de 2011. El Plan afectará al funcionamiento de estas plantas y se introducirá a partir de las decisiones de los Estados. Estos podrán, en función de sus necesidades, optar por adaptar su sistema eléctrico a la nueva reglamentación; adoptar fuentes de energía renovable o participar en “cap-and-trade”, el mecanismo de mercado intraeuropeo para incentivar la reducción de emisiones al mínimo coste en determinados sectores productivos. Según informa El País, en el mercado los Estados pueden comprar y vender permisos para contaminar y a cambio aceptar otros límites a las emisiones. Por el momento, el presidente anunció que varios Estados ya han implementado medidas similares.
Los objetivos de Obama para reducir la contaminación por CO2 en EE UU buscan también impulsar las energías limpias, por eso, durante este año 2014, su gobierno pretende aumentar en un 30% las inversiones a tecnologías de este tipo. A su vez, su objetivo para 2020 es duplicar la generación de energía solar y eólica. Un plan que atañe al Departamento de Defensa, que para 2025 tendrá que desplegar en sus instalaciones 3 gigavatios de energías renovables.
De momento, varios legisladores republicanos han rechazado las medidas y la Cámara de Comercio de EE UU estima que costará cerca de 50.000 millones de dólares al año para la economía del país y aumentará los costes de la energía, informa El Mundo. Sin embargo, el Plan puede dar ventaja a Estados Unidos en la conferencia de la ONU de París en 2015, donde se adoptará un acuerdo global sobre emisiones globales de dióxido de carbono. Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ya ha expresado su satisfacción por los cambios anunciados por EE UU, considerándolo un avance importante en la lucha contra el cambio climático. También han sido respaldados por grupos ecologistas como WWFF: "El presidente Obama envió un mensaje firme al resto del mundo sobre la seria postura de Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático", declaró Lou Leonard, vicepresidente de Cambio Climático del Fondo Mundial para la Naturaleza.