En un nuevo plan de gran alcance destinado a reducir las emisiones en los dos próximos años, el Consejo de Estado chino ha decidido retirar alrededor de 5.330.000 vehículos alrededor del país. 330.000 serán retirados de la ciudad de Beijing y otros 660.000 de la provincia de Hebei, donde se concentran siete de las ciudades más afectadas por la contaminación del aire.
Las autoridades de la ciudad quieren limitar así el número total de vehículos en sus carreteras a 5,6 millones este año y con la posibilidad de incrementar el índice hasta los seis millones de vehículos en 2017. El año pasado también se redujo un 37% el número de nuevas matrículas y se ofrecieron incentivos de hasta 2,3 millones de dólares para que los usuarios renovaran su vehículo.
Los planes elaborados por el gobierno chino también establecen metas para eliminar los sistemas de calefacción a carbón e instalar equipos para reducir las emisiones de dióxido de azufre y óxido de nitrógeno en las centrales eléctricas y fábricas.