28/05/2014 10:38:06

La OMS promueve el aumento de impuestos al tabaco para reducir su consumo

En España, los impuestos recaudados por el tabaco son inferiores a los sobrecostes sanitarios y sociales que genera

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado, con motivo del Día Mundial Sin Tabaco que se celebrará el 31 de mayo y a través del Convenio Marco para el Control del Tabaco, que los países incrementen los impuestos sobre el tabaco para reducir su consumo. Una medida dedicada sobre todo a los colectivos con menores ingresos, como los jóvenes, impidiendo así que empiecen a fumar. La OMS ha destacado que la subida de impuestos es la medida de control más eficaz en función de los costes y que, aumentándolos en un 50% en todos los países, reduciría el número de fumadores en 49 millones en tres años, salvando 11 millones de vidas.

En España, y según fuentes cercanas al sector, el Estado recaudó 9.119 millones de euros a través del IVA y los impuestos especiales del tabaco en 2013, lo que representa una caída del 2,8% respecto a lo recaudado en 2012. No obstante, los impuestos recaudados por el tabaco son inferiores a los sobrecostes sanitarios y sociales que este supone, cifrados en 16.475 millones de euros en el año 2008. Esto incluye, además, los costes de pérdida de productividad o absentismo laboral por enfermedad coronaria, EPOC, asma o cáncer de pulmón.

Con todo, la presión fiscal sobre el tabaco ha ido aumentando desde la entrada en vigor de la Ley Antitabaco de 2006. Mientras que en 1993 un 32,1% de la población mayor de 15 años fumaba a diario, en 2012 lo hacía el 24%, según datos de la Encuesta Nacional de Salud 2011-2012. En este sentido, el mismo estudio refleja que entre los jóvenes de entre 15 y 24 años el hábito tabáquico afecta al 21,7% (22,5% hombre y 21% mujeres). El doctor Carlos A. Jiménez Ruiz, director del Programa de Investigación en Tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), ha celebrado la campaña de la OMS para 2014 dado que “sobre todo en el caso de los más jóvenes la subida de impuestos ha demostrado ser una medida muy disuasoria, ya que su elevado precio restringe su acceso especialmente a este colectivo que por lo general dispone de ingresos limitados. De esta forma limitamos el crecimiento de las cifras de fumadores en nuestro país; no en vano, el consumo de tabaco es la principal causa prevenible de defunción en el mundo, y actualmente mata a uno de cada 10 adultos en todo el mundo”.

Sin embargo, el descenso no ha evitado los altos porcentajes de muertes causadas por el tabaquismo en España: según un reciente estudio, en el año 2006 se produjeron en España 53.155 muertes al año atribuibles al tabaco. “Es necesario seguir adoptando medidas preventivas y de promoción de la salud al respecto del tabaco. Hemos avanzado mucho en la última década y prueba de ello es la destacable caída su consumo, pero todavía queda mucho por hacer. Como indica la OMS, los jóvenes son un colectivo especialmente vulnerable en el que debemos poner el foco de atención”.

Quiero dejar de fumar
El “quiero y no puedo” ha sido siempre una constante del tabaquismo. Según una encuesta realizada por SEPAR en 2011 con una muestra de 3.298 personas , el 14% de los encuestados fumadores que ha intentado dejar de fumar ha resistido menos de 24 horas y tan sólo el 72% ha aguantado sin fumar un mes. En este sentido, debemos tener en cuenta dos factores: en primer lugar, que las terapias sustitutivas de nicotina (TSN), bajo supervisión de un profesional, pueden multiplicar las posibilidades de éxito para dejar de fumar en comparación a aquellas personas que no reciben tratamiento, según los resultados de uno de los meta-análisis de la Cochrane Database; en segundo, que “los cigarrillos electrónicos no son eficaces para dejar de fumar”, asegura Jiménez Ruiz.

Los resultados del mismo estudio indican que solo un 12% de los fumadores que intentaron dejar de fumar recibieron ayuda profesional médica para conseguirlo. El doctor ha destacado la importancia de trabajar en estrategias asistenciales para promover la deshabituación tabáquica en los colectivos de fumadores y la necesidad de que los fumadores que intentan dejar de fumar reciban tratamiento farmacológico. “Los profesionales sanitarios de atención primaria, los farmacéuticos y las Unidades de Tabaquismo deben ser un referente fundamental para las personas que quieran dejar de fumar. La nicotina es una sustancia con gran capacidad adictiva y es necesario poner a disposición de la persona que quiere dejar de fumar recursos y herramientas para hacerlo. En este sentido, las terapias sustitutivas bajo supervisión de un profesional pueden multiplicar las posibilidades de éxito para dejar de fumar”.

Recientemente se ha desarrollado un spray bucal de nicotina, una nueva presentación de la TSN que mejora mucho los índices de absorción del fármaco y que facilita que la persona que la utiliza adquiera de forma rápida dosis de nicotina en su sangre que son eficaces para ayudarle a dejar de fumar. Según indica el Dr. Jiménez Ruíz, “el spray bucal de nicotina es una nueva forma de TSN que aporta importantes beneficios al tratamiento del tabaquismo, ya que produce una absorción más rápida y segura del fármaco y facilita que la obtención del pico de concentración máxima en sangre se alcance muy rápidamente. Son estas razones de farmacodinamia las que explican que el spray bucal de nicotina controle de forma segura y eficaz los síntomas del síndrome de abstinencia, sobretodo el ansia de dejar de fumar o craving, y que sirva para ayudar a dejar de fumar a aquellos que lo utilizan”.

Los cigarrillos electrónicos descartados como alternativa

Respecto a los cigarrillos electrónicos, el doctor alerta que “no deben utilizarse para dejar de fumar” porque “no está demostrada su eficacia al respecto, y pueden producir riesgos para la salud, por lo que es necesario que concienciemos a la población de ello”. Por esto puede llegar a suponer un riesgo para la salud del consumidor, y también para el fumador pasivo. El Instituto Catalán de Oncología ha demostrado que el vapor de los cigarrillos electrónicos y la nicotina que contienen afectan a los fumadores pasivos debido a que las sustancias tóxicas del vapor pasan al ambiente. Conclusiones que llegan después de advertencias por parte de médicos y de la modificación de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que prohíbe su consumo en centros educativos y sanitarios, parques infantiles, administraciones públicas y en el transporte público, restringiendo asimismo su publicidad. A esto, Jiménez Ruiz añade que “debemos seguir trabajando para restringir su acceso mientras no existan más datos sobre estos dispositivos. Las personas que deseen intentar dejar de fumar, pueden recurrir a los profesionales sanitarios, que sin duda, son quienes les prescribirán el tratamiento más adecuado para hacerlo”.

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