21/05/2014 09:27:00

Greenpeace denuncia el uso de madera de ipé en nueve ciudades españolas

Planificar obras públicas con este material contribuye a la destrucción de la Amazonia

Voluntarios de la ONG han pedido a diversas ciudades españolas que suspendan la prescripción de madera de ipé en obras públicas. La tala de los árboles de Ipé supone una brutal degradación de extensas áreas de la selva amazónica.

Barcelona, Bilbao, Logroño, Madrid, Marín (Pontevedra), Palma de Mallorca, Pamplona, Valencia y Zaragoza son las nueve ciudades que han recibido quejas por parte de la organización Greenpeace para que dejen de usar madera de ipé en las obras públicas. El motivo de esta demanda es la amenaza para la selva amazónica que representa la tala de los árboles de Ipé.

La madera de ipé, por su dureza y durabilidad, ha sido catalogada como “la nueva caoba”, con un alto precio de mercado. Se destina principalmente al ‘decking’, unos suelos de exterior muy comunes en terrazas, pasarelas, puentes, piscinas o jardines. Sin embargo, el Ipé crece en la Amazonia en una densidad muy baja –un árbol por cada 10 hectáreas–, lo que implica la destrucción de mucha superficie de bosque para acceder a ellos.

Si no se respeta el medio ambiente por razones éticas, Greenpeace pretende que se haga de acuerdo con la legalidad: la Ley de Montes de 2006 obliga a las administraciones públicas a realizar una compra responsable de productos forestales. Según esta norma, los proveedores y contratistas deben ofrecer garantías creíbles de que la madera es legal. Así pues, el informe ‘Amazonia, crisis silenciosa’ que ha publicado la ONG expone cómo la corrupción y las ilegalidades en el sector forestal están al orden del día en la industria maderera brasileña.

"Como hemos podido demostrar, el sistema de control de la madera en Brasil no ofrece garantías de legalidad y la demanda internacional de ipé está atizando este desastre", ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace.

El año pasado España fue el octavo mayor comprador mundial de madera tropical amazónica, por valor económico, y el cuarto de la Unión Europea. El Ipé se utiliza tanto en obras públicas como en pasarelas y puentes, así como en jardines o incluso fachadas de edificios. Algunas obras emblemáticas donde se ha utilizado Ipé son el Puente Pedro Arrupe, sobre la ría de Nervión (Bilbao); el Centro Ambiental del Ebro (Zaragoza); la ampliación de la Diagonal en el Poble Nou (Barcelona); o el puente de Arganzuela sobre el río Manzanares (Madrid).

El consumo de madera de Ipé ha sido criticado incluso por el mismo sector de la madera: la Asociación Española de Importadores de Madera (AEIM), en su Guía de Compra de Madera Sostenible (2009-2010), reconoce que "la excesiva prescripción de las mismas especies está originando una gran presión directa sobre ellas e indirectamente lo origina sobre las selvas o bosques donde se obtienen". Los miembros de la asociación, "para evitar una posible sobreexplotación del recurso, proponen otras especies que pueden cumplir la misma función". En el caso del Ipé, AEIM sugiere otras especies tropicales menos escasas y maderas termotratadas de especies centroeuropeas.

"Greenpeace ha aplaudido recientemente la decisión de la Asociación Española de Importadores de Madera (AEIM) de elevar la categoría de riesgo de Brasil en su sistema de evaluación con el fin de evitar la entrada de madera ilegal" ha explicado Soto. "Ahora necesitamos que ayuntamientos, arquitectos y empresas constructoras dejen de utilizar madera de Ipé".

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