Aunque el objetivo principal del estudio de la Agencia de Inspección del Agua Potable era evaluar el impacto que los compuestos farmacéuticos tienen en el agua potable, los expertos han encontrado benzoilecgonina, la forma que la cocaína prende una vez ha sido metabolizada por el cuerpo humano y la que se detecta en los test de orina, informa La Vanguardia. A su vez, han encontrado otras sustancias como ibuprofeno, cafeína y carbamazepina, para la epilepsia. Sin embargo, tras el tratamiento del agua, los restos de cocaína se reducen en un 75% y, según el informe, "las exposiciones a los componentes son como mínimo cientos de veces menores a las que se necesitarían para producir efectos adversos en seres humanos", por tanto, declaran que no suponen un riesgo para la salud de la población.
Esto probaría un uso habitual de esta droga entre la población del Reino Unido. Según la ONG DrugScope, en el país existen 180.000 adictos al crack y a la cocaína, informa La Vanguardia. "Tenemos casi el nivel más alto de uso de cocaína de Europa Occidental", declara Steve Rolles, del centro de estudios Transform, a The Sunday Times. Un hecho que podría explicarse por una bajada de precios y un aumento de su consumo, añade.