La Agencia Meteorológica de Japón ha anunciado que el seísmo que se produjo la noche del domingo cerca de Tokio tuvo una intensidad de 6,0 grados en la escala Ritcher. El epicentro del terremoto, localizado al norte de la isla de Izu, a un centenar de kilómetros de la capital nipona, se situó a unos 160 kilómetros de profundidad.
El de esta semana queda lejos del seísmo que en 2011 provocó un desastre de grandes dimensiones, que fue de 9,0 grados en la escala de Richter. Sin embargo, en la escala japonesa cerrada de 7 grados (más centrada en las zonas afectadas que en la potencia del temblor), ambos terremotos superaron los 5 grados.
La televisión pública japonesa NHK ha informado que el terremoto ha provocado 17 heridos leves en el área central de la capital; principalmente se trata de personas mayores que cayeron al suelo, según informa la Agencia Efe. Los edificios y las infraestructuras no se han visto perjudicadas, y aunque después de los temblores algunas líneas del metro y el tren de alta velocidad se detuvieron, a día de hoy todos los servicios ya operan con normalidad.
El hecho que Japón se encuentre encima del llamado ‘anillo de fuego’, una de las zonas sísmicas más activas del planeta, provoca que sufra terremotos con relativa frecuencia. Aún así, el experto de la Agencia Meteorológica Yohei Hasegawa declaró que era “poco probable” que se produjeran réplicas.