A los ocho países en que se encontraba presente la enfermedad en 2013, este año se han sumado Guinea Ecuatorial e Irak. Hoy persiste en un total de 10 países, aumentando en un 183% el número de casos en sólo un año, informa la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio. En general, los países donde se encuentra más presente son Oriente Próximo, el Cuerno de África y el Golfo de Guinea, siendo Pakistán el que reúne más casos, con 54. Atribuyen las causas de la extensión de la enfermedad a la propagación internacional de viajeros adultos, ya que la enfermedad sólo se puede transmitir entre personas. Una de las cosas que más preocupa a los expertos de la organización es que en los primeros meses de 2014, ha habido ya varias exportaciones de la enfermedad, de Siria a Irak; de Camerún a Guinea Ecuatorial y de Pakistán a Afganistán, informa El País. Sobre todo porque se trata de una enfermedad que se encontraba cerca de erradicarse en todo el mundo.
Medidas preventivas
La alerta mundial viene con una serie de recomendaciones por parte de la OMS para una mayor prevención y para evitar que los viajeros se conviertan en transmisores del virus. Recomiendan a quienes residan o vayan a residir en un país afectado, recibir una dosis de la vacuna, ya sea oral o intravenosa, contra la polio cuatro semanas antes del traslado. Si no es posible, debe administrarse al menos una vez antes de la salida del viaje. Por otra parte, se recomienda lanzar campañas masivas de vacunación en los países más afectados, aunque es difícil siendo algunos de ellos focos de actuales conflictos, entre otras razones. En este sentido, la OMS fija como prioridad "interrumpir la transmisión del poliovirus salvaje dentro de sus fronteras lo más rápidamente posible a través de la aplicación inmediata y plena en todas las áreas geográficas de las estrategias de erradicación de la poliomielitis", con estas campañas.
Desde hace 20 años la vacunación es la solución más eficaz para erradicar la enfermedad, ya sea por vía oral (OPV) o inactivada (IPV). Según la OMS, afecta sobre todo a menores de 5 años y puede llegar a provocar discapacidad y parálisis severa, generalmente en las piernas, o llegar a ser mortal. En España la vacunación masiva llegó en 1964, aunque la generación previa fue una de las más afectadas por el polio virus. Unas víctimas que aún hoy siguen sufriendo sus efectos.