Los retales usados para la fabricación de las piezas, a las que han llamado Dystopian doll son de telas típicas de Kenia, dispuestas de tal forma que rememoran los tocados, estampados y vestimentas tradicionales de la región de Lamu. Según ha destacado la directora creativa de Sanserif, Ana Yago, han escogido este nombre para la muñeca debido a “la distopía que afecta a gran parte del continente africano, cuna de la civilización actual, fuente inagotable de recursos naturales y minerales, que hoy lucha por su supervivencia en un mundo polarizado”. Justamente para ayudar a la supervivencia de estos colectivos, la iniciativa Afrikable promueve el trabajo de grupos de mujeres de etnias desfavorecidas, como la Massai, aportándoles capacitación sobre costura, bisutería y reciclado de materiales, impulsando talleres artesanales que permitan la subsistencia de colectivos desfavorecidos. Lamu cuenta con una población de unos 10.000 habitantes, y además recibe desplazados de otros lugares del país que huyen de las fuertes sequias de los últimos años, e incluso refugiados de la cercana Somalia. De esta zona es de donde se obtienen los materiales con los que Sanserif Creatius crea las muñecas: recicla plástico de botellas, bidones, retales de telas o restos de pasamanería. La venta de las piezas busca conseguir fondos para mejorar la situación de los colectivos de mujeres de la región que, además de su extrema vulnerabilidad, sufren exclusión social, política y económica.
Sanserif Creatius ha cedido los derechos de las muñecas para que puedan comercializarse por parte de los colectivos de mujeres artesanas keniatas que participan en estos talleres. Las piezas también se comercializarán en tiendas de comercio justo y la página web del proyecto social Free Design Bank.
Proyecto Free Design Bank
Free Design Bank es un proyecto de cooperación on line desarrollado en la Universidad CEU-Cardenal Herrera de Valencia (CEU-UCH), que ha permitido que artesanos de Perú, India, Filipinas, Sri Lanka, Ecuador, Colombia, Tanzania, Cuba, Mali y Kenia mejoraran sus canales productivos y comerciales. Se trata de un programa acogido al Comercio Justo que, entre otras cosas, exige el pago de sueldos dignos en condiciones dignas y de igualdad para hombres y mujeres y la exclusión de mano de obra infantil.