Desde 2006, la política ambiental de la compañía papelera se ha basado en la reducción de las emisiones dióxido de carbono, que en 2012 alcanzó un valor de 0,36 t por tonelada producida. Lecta, que se dedica a la producción de papel estucado, también conocido como ‘papel cuché’, garantiza el origen sostenible de la madera que emplea para la fabricación, basándose en el nuevo Reglamento Europeo. Además, dispone también de las certificaciones ISO 9001 de calidad, ISO 14001 y EMAS de gestión ambiental, además de la de eficiencia energética, en sus 8 fábricas.