10/04/2014 10:44:52

La incidencia del dengue se ha multiplicado por 30 en las últimas décadas

La globalización y el cambio climático ayudan a la propagación del dengue y otras enfermedades vectoriales

El 40% de la población mundial está expuesta al riesgo de padecer dengue, según alerta la Organización Mundial de la Salud. Aunque hasta ahora su afectación estaba sobretodo focalizada en zonas urbanas y semiurbanas de climas tropicales y subtropicales, su incidencia se ha expandido en los últimos 50 años y se ha multiplicado por 30. Actualmente, el dengue es endémico en 100 países, sobre todo localizados en zonas de Asia y América Latina. Según destaca Anesvad, ONG del ámbito de la salud, la globalización, los flujos migratorios y los cambios en el clima podrían ser las principales causas de esta situación.

El dengue es una enfermedad vectorial, transmitida por las hembras del mosquito Aedes, que, después de un período de incubación entre dos y ocho días, provocan una infección vírica con síntomas similares a la gripe y, en algunas ocasiones, su evolución puede llegar a ser mortal. En Europa aparecieron por primera vez casos en 2010, concretamente en Francia y Croacia. El año pasado hubo casos en Estados Unidos y China. Y cerca de España, según indica el diario El País, en los últimos años ha habido casos de transmisión en Niza, El Algarve y Madeira. Se calcula que cada año entre 50 y 100 personas nuevas están afectadas por la enfermedad, 500.000 reciben hospitalización por dengue grave y el 2,5% mueren. De hecho, se trata de la principal causa de enfermedad y muerte de niños y niñas asiáticos y latinoamericanos.

Según la OMS, las enfermedades vectoriales representan el 17% de las infecciones en todo el mundo. Lo ha explicado la organización con motivo del Día Mundial de la Salud 2014, que este año se ha centrado en las enfermedades transmitidas por vectores.

Trabajo comunitario y saneamiento ambiental
Los esfuerzos para paliar las consecuencias de la enfermedad se centran en evitar ambientes favorables para el hábitat del mosquito, ya que no existen vacunas ni tratamientos específicos de curación. Sobre todo sus hábitats favoritos son los ambientes tropicales, desarrollando sus larvas en el agua (incluyendo cualquier recipiente con agua estancada). En este sentido, Anesvad trabaja a nivel comunitario i, según indica la ONG, se previene la propagación del virus evitando la extensión de criaderos del mosquito; eliminando correctamente los desechos sólidos y los posibles hábitats artificiales; cubriendo, vaciando y limpiando cada semana los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico; aplicando insecticidas adecuados a los recipientes en que se almacena agua a la intemperie y utilizando protección personal en el hogar, como mosquiteras o ropa de manga larga.

Anesvad realiza campañas de concienciación y saneamiento ambiental en países como República Dominicana, El Salvador o Nicaragua. Además, en Perú está desarrollando una App que incluirá un mapa de zonas de riesgo por dengue y controlará los casos de la enfermedad.

El cambio climático revoluciona los mosquitos
Aunque el dengue es el más peligroso de todos, otros mosquitos transmisores de enfermedades han encontrado también la manera de propagarse más fácilmente en los últimos años. Dengue, malaria, chagas, chikungunya, fiebre amarilla, leishmania o filariasis representan el 20% de la pérdida de salud de los habitantes del planeta, informó Rogelio López-Vélez, jefe del Servicio de Enfermedades Tropicales del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, con motivo del Congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Añadió, según explica El País, que las principales causas del movimiento constante de estos mosquitos hacia zonas hasta ahora libres son las condiciones favorables que éstos encuentran en el clima actual. El calentamiento global y el movimiento de personas son factores claves a tener en cuenta. Además, en el caso de la malaria, la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA), alerta de la posibilidad de nuevos casos en España (donde la enfermedad ya hace medio siglo que está erradicada) y Europa a causa de la globalización, el turismo global y el transporte de mercancías. Añaden que el calentamiento global podría “alterar los agentes ambientales que influyen en la transmisión de la enfermedad, multiplicando las poblaciones de mosquitos o prolongando su época de actividad”.

En este sentido, también López-Vélez destaca en El País el caso de España, un país con riesgo potencial ya que “recibe 62 millones de viajeros todos los años; 1,2 millones de españoles van a zonas tropicales, hay 4 millones de inmigrantes, es paso obligado para las aves migratorias que vienen de África y pueden llevar pulgas u otros insectos adheridas y está cerquísima de África”. En el país se encuentra, concretamente, el mosquito tigre y en Cataluña y el norte de la Comunidad Valenciana existen colonias de este mosquito.

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