09/04/2014 10:33:43

Cambio climático: necesitamos un plan B

Los políticos no están reduciendo las emisiones y en 2030 ya habremos superado el umbral de seguridad

Expertos de las Naciones Unidas aseguran que la situación política actual es menos propicia a combatir este fenómeno que hace unos años, y ya contemplan un escenario en el que no se cumpla la reducción de gases fijada. Si no se materializa una técnica innovadora, será vital que las energías limpias se dupliquen –o se cuadripliquen– para 2050.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés) se ha reunido esta semana en Berlín para discutir el abasto de este fenómeno. El último borrador del informe –que se presentará oficialmente el domingo– deja entrever un tono más realista a la hora de valorar el impacto del cambio climático en un futuro: los científicos de las Naciones Unidas a día de hoy ya contemplan la posibilidad de que los gobiernos no reduzcan las emisiones de CO2 a la cantidad establecida.

Un plan B incierto
Según Roger Harrabin, analista de la BBC, el discurso del informe reconoce “el fracaso repetido de los gobiernos, que no logran reflejar en acciones la retórica sobre el cambio climático”. El reporte de las Naciones Unidas plantea, en caso de que se vuelvan a incumplir los objetivos fijados, la necesidad de tener un plan B. Y dicha alternativa pasa por extraer CO2 de la atmósfera mediante un proceso que se conoce como Bioenergía con Captura y Almacenamiento de Carbono (BECCS, por sus siglas en inglés).

Esta técnica, que el IPCC menciona en el documento, involucra la incineración de biomasa –árboles, desechos vegetales o madera– para generar electricidad, y la captura del carbono que liberan estas combustiones, que se almacena en reservas geológicas subterráneas, según explica la BBC. Sin embargo, BECCS es muy reciente y hay incertidumbre sobre su aplicación a gran escala: puede ser arriesgado porque si sale mal podría dañar bosques y ecosistemas.

Los políticos no están a la altura
Bob Ward, del Instituto Grantham de la universidad London School of Economics, piensa que la situación política actual no es nada favorable para combatir el cambio climático: “Algunas personas piensan que hay cierto grado de deshonestidad en dejar que los gobiernos aseguren que mantendrán sus metas en el corto plazo”. Es por eso que abre la puerta a contemplar escenarios peores en un futuro: “La falta de acción actual significa que quizás debamos considerar los escenarios del exceso, algo que sería mejor que abandonar nuestra meta de temperatura de los 2ºC”, tal como publica la BBC.

No está todo perdido
Del documento se extrae que desde 1970 los humanos han triplicado las emisiones de CO2, y que, de seguir así, en 2030 se habrá superado el umbral de seguridad. Desde Greenpeace creen que todavía hay posibilidades de enderezar el mal camino, pero los gobiernos deberían apostar con convicción por las energías limpias: “cuanto más esperemos, más costará; cuanto antes actuemos, más barato será”.

El IPCC, en el borrador del informe, añade que los compromisos actuales que los gobiernos hicieron en las cumbres de Copenhague y Cancún ya exceden el límite de precaución de 450ppm (partes por millón) fijado para 2030. Les científicos de las Naciones Unidas también advierten que para que no esté todo perdido, habría que duplicar –e incluso cuadriplicar– las energías renovables antes de 2050, ya que si vamos retrasando la reducción de emisiones de CO2, llegará el día en el que ya no estaremos a tiempo.

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