Según datos recientes (ECV 2012), en nuestro país más de 2,5 millones de niños y niñas viven en hogares pobres (aprox. un 30% del total), siendo el país de la UE con mayor pobreza infantil después de Rumania. A pesar del evidente deterioro de la situación económica de la infancia como consecuencia de la crisis, España se ha caracterizado tradicionalmente por altos niveles de pobreza infantil y por un claro riesgo diferencial de pobreza de los hogares con niños. La cifra se ha disparado si comparamos los datos con los del 2006.
Unicef subraya que en España los niveles de pobreza infantil ya eran altos antes de la crisis económica y destaca, sin embargo, se ha agravado y han cambiado los perfiles de los niños que la sufren. En concreto, un 19% de menores viven en hogares de cuatro miembros que tienen unos ingresos anuales de menos de 15.000 dólares (10.938 euros).
Además, cuatro de cada diez hogares con niños no pueden afrontar gastos imprevistos, según el análisis de UNICEF en base a datos del Instituto Nacional de Estadística y el Eurostat. Esto pone de manifiesto la debilidad del sistema de protección social, que se refleja en los tradicionalmente bajos niveles de inversión pública pero también en la escasa capacidad de las prestaciones sociales de reducir la pobreza infantil, a diferencia de lo que pasa con otros grupos de edad o en otros países.
Este informe tiene como objetivo evaluar el impacto sobre la pobreza infantil de las políticas monetarias actualmente existentes en nuestro país, de manera que los resultados de esta evaluación puedan servir de guía para articular algunas propuestas de mejora de la eficacia y eficiencia de las mismas.