Se cumplen 3 años del inicio de la guerra en Siria, momento en que la ONU ha decidido poner sobre la mesa las consecuencias que el conflicto. Los niños son los más afectados, según UNICEF, casi 5 millones viven en la extrema pobreza. La guerra ha arrojado de sus hogares a más de 9 millones de sirios, de los que 2,5 millones están registrados como refugiados en algún país vecino. Las victimas representan el 40 por ciento de la población que tenía Siria antes del conflicto (22 millones de habitantes), publica efe.
La población se ha tenido que dejar sus casas para poder salvar la vida. Esto ha convertido a Siria en el país más afectado del mundo por los desplazamientos forzados, de los 6,5 millones de personas que padecen esta situación, la mitad son niños. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que se ocupa de asistir a refugiados y desplazados, ha señalado que es muy probable que para fines de este año la población refugiada en la región aumente hasta convertirse también en la más grande del mundo.
El impacto de esta situación ya está superando la zona circundante y los sirios se están convirtiendo "en una población refugiada global" en la medida en que cada vez llegan más lejos. Según el ACNUR, en países europeos se recibieron 56.000 solicitudes de asilo de sirios en los tres últimos años, la mayoría presentadas en Alemania y Suecia. Aunque el país receptor donde se cree que la situación es más tensa es Líbano, donde el número de refugiados alcanzará pronto el millón. El organismo cree que si el ritmo actual de llegadas se mantiene, se llegará a 1,6 millones para finales de 2014. "Líbano tiene ya la concentración más alta de refugiados por individuo que cualquier otro país en la historia reciente, con cerca de 230 refugiados por cada 1.000 habitantes", precisa el ACNUR.
Aunque la situación que más preocupa es la de los niños. Unos 5,5 millones en total se han visto afectados por la guerra en Siria."Privados de ayuda, viviendo entre escombros y luchando para poder encontrar alimentos, numerosos niños sirios están sin la menor protección, ayuda médica o apoyo psicológico, y casi no tienen acceso a la educación" según un informe publicado por UNICEF.