14/03/2014 10:35:01

Primer caso de neumonía por vapear

Es la primera vez que sucede en España y la segunda que se diagnostica en el mundo, los cigarrillos electrónicos en el punto de mira

Consumía 5 cargas de cigarrillo al día, lo equivalente a 5 cajetillas de tabaco. La causa de la dolencia fue aspirar glicerina vegetal, sustancia que se inhala mediante estos aparatos. El paciente se encuentra ingresado en un hospital de Galicia.

Es la primera vez que se produce un caso como éste en nuestro país. Los médicos han diagnosticado lo que ya es el segundo caso a nivel mundial de neumonía lipoidea exógena causada por el consumo de cigarrillos electrónicos. "El paciente, que permanece ingresado pero estable, consumía altas dosis de este producto que contiene sustancias tóxicas para la salud", explica Julia Tábara, la responsable de la Unidad de Tabaquismo del servicio de Neumología del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac).

El paciente, de 50 años, también fumaba tabaco tradicional. Se le diagnosticó la neumonía cuando se encontraba hospitalizado por un tumor que no está relacionado con este hábito. Para los médicos no hay lugar a dudas. La causa de la neumonía lipoidea es el consumo de cigarrillos electrónicos: el paciente llegó a tomar cinco cartuchos diarios, lo que equivale a más de 5 cajetillas diarias de tabaco convencional, según publica 20minutos.

Glicerina vegetal: la causa
"La patología fue causada por aspirar glicerina vegetal, una sustancia necesaria para volatilizar la nicotina que incluyen los cartuchos de cigarrillos electrónicos", señala Tábara, Explica que la patología no es nada frecuente y asegura que no hay antecedentes similares en España. La primera medida del tratamiento será suprimir la exposición a la sustancia que la causa. Eso debería hacer que el paciente mejore aunque puede precisar otros tratamientos, asegura la neumóloga entrevistada por La Nueva España.

Falsos mitos sobre el vapeo
Los médicos advierten sobre los falsos mitos que rodean a los cigarros electrónicos y el acto de vapear. El primero: "Es mentira que lo que expulsa es sólo vapor de agua, contiene sustancias tóxicas", indica la doctora. Llegaron al mercado como la solución sana para dejar el tabaco, pero contienen sustancias cancerígenas (nitrosaminas), que provocan irritación en las vías respiratorias y asma en niños (propilenglicol), metales pesados como níquel o incluso dietilenglicol (que entre otros usos forma parte de la fabricación de los anticongelantes). "Además hay sustancias que sabemos que cumplen la legalidad si se consumen por vía oral, pero no sabemos sus efectos si se inhalan", indica Tábara, quien tiene claro que debe prohibirse el uso de cigarrillos electrónicos en los mismos lugares donde no se puede fumar tabaco.

La Organización Mundial de la Salud señaló el pasado año que no hay evidencias científicas para apoyar su uso terapéutico, según los expertos, no ayuda a dejar de fumar. Varios estudios internacionales coinciden: estos aparatos no ayudan a perder el hábito del cigarrillo tradicional. Un informe redactado con pacientes en Italia, ha demostrado que pasado un año del consumo de e-cigarrillos, sólo el 8,7% ha dejado de fumar. Otro de los peligros es que se produce un consumo doble, lo que implica que los consumidores utilizan el cigarrillo electrónico aunque no dejan el hábito del tabaco.

En 2.003 apareció el primer cigarrillo electrónico. Un farmacéutico chino lo inventó cuando buscaba una fórmula para dejar de fumar, después de que un cáncer de pulmón acabara con la vida de su padre.

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