En este sentido, la directora de Cooperación Internacional de Cruz Roja Española, María Alcázar, ha explicado: "Contamos con un Plan Especial para Filipinas que nos permitirá apoyar a los damnificados a volver a la normalidad, pero es necesario que la sociedad española no se olvide de las personas afectadas por el tifón, ya que requerirán de todo el apoyo y soporte durante los próximos dos años para salir adelante y recuperar sus vidas."
Cruz Roja Española participa activamente en este operativo de la Cruz Roja Internacional. Su Unidad de Emergencias de Agua y Saneamiento opera en Tacloban, y también ha distribuido ayuda no alimentaria (bidones de agua, mosquiteras, lonas de plástico, kits de higiene y herramientas para la reconstrucción de viviendas) en el norte de Cebu para 1.000 familias, junto a la Cruz Roja Filipina y la Cruz Roja Alemana.
En total, Cruz Roja Española ha podido producir hasta el momento más de 4 millones de litros de agua a través de las potabilizadoras desplegadas en el terreno, que han permitido distribuir agua diariamente para cerca de 50.000 personas. Cruz Roja Española ha desplegado desde el inicio de la emergencia a 29 delegados en el país para colaborar con la Cruz Roja Filipina y la Cruz Roja Internacional en este operativo internacional de ayuda.
El responsable de la delegación de Cruz Roja Española en Filipinas, Roger Alonso, ha destacado: "La capacidad de los equipos de respuesta ante emergencias es fundamental en los primeros momentos de una emergencia para salvar vidas, junto con la labor cercana de la Cruz Roja Filipina, que cuenta con mucha experiencia en gestión de desastres." La intervención de Cruz Roja Española está coordinada con la Cruz Roja Internacional y se realiza de la mano de la Cruz Roja Filipina, la primera organización humanitaria en responder a las necesidades de los afectados. Esta última cuenta con más de 2.400 miembros dedicados al operativo de emergencia.
El plan de intervención de Cruz Roja a nivel internacional durante las primeras semanas tras el desastre se ha centrado en la distribución de artículos alimentarios y de ayuda humanitaria en las poblaciones más afectadas por el tifón, así como en el alojamiento de emergencia, mediante la distribución de toldos plásticos y tiendas a más de 60.000 familias.
Tras esta primera respuesta de emergencia, la intervención actualmente se está centrando en la recuperación temprana de las condiciones de vida de la población afectada, mediante la rehabilitación de las viviendas dañadas y la recuperación de sus medios de vida, actuaciones fundamentales para la población damnificada. El llamamiento internacional de ayuda de la Cruz Roja Internacional a consecuencia del tifón Haiyan (Yolanda) alcanza ya los 103 millones de euros, con el objetivo de dar asistencia humanitaria a más de 100.000 familias durante los próximos 24 meses. En esta línea, el responsable de Cooperación Internacional de Cruz Roja Española para Filipinas, Ignacio Román, ha comentado: "Una vez superada la fase de emergencia, la labor más importante consiste en apoyar a la población para que recupere sus medios de vida, sus viviendas destruidas y los servicios básicos en las poblaciones más afectadas."