23/01/2014 09:21:00

Greenpeace critica la propuesta de objetivos energéticos para 2030

La Comisión Europea rebaja sus aspiraciones medioambientales para las próximas décadas

La Comisión Europea ha presentado esta semana su propuesta para los objetivos energéticos de la UE de cara a 2030. El anuncio ha decepcionado a los sectores ecologistas, y plantea riesgos importantes al liderazgo europeo en materia medioambiental.

Entre las medidas planteadas, una de las más relevantes es el objetivo de reducir un 40% las emisiones de cara a 2030, respecto al nivel que tenían en 1990. Sin embargo, como subrayan desde el periódico El País, "por el camino se queda una de las grandes apuestas europeas: el apoyo decidido a las energías renovables". Países como el Reino Unido o Francia han presionado en este sentido.

Con la propuesta presentada esta semana, no se establece un determinado porcentaje de energías limpias al que deban llegar todos los Estados miembros. Se sugiere únicamente un porcentaje que la UE debería alcanzar en su conjunto, y que debería ser del 25% o 27%.

Por otro lado, las medidas anunciadas por la Comisión no incluyen ningún objetivo relativo a la eficiencia energética. En el año 2007, la Unión Europea lanzó su programa de lucha contra el cambio climático, que establecía para 2020 el conocido objetivo del "20-20-20" (una reducción del 20% de las emisiones respecto a 1990, un aumento del porcentaje de energías renovables hasta el 20% en el conjunto del consumo energético, y una mejora de la eficiencia energética del 20%). Esta semana, la Comisión ha señalado que el asunto de la eficiencia energética se deja para su revisión a finales de año. Como recuerdan desde El País, a partir de noviembre ya no estarán en sus puestos los actuales comisarios.

En marzo se celebrará la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea en la que se confirmarán o rectificarán las medidas propuestas este mes de enero desde la Comisión. Desde Greenpeace, han lanzado un llamamiento a los gobiernos de la UE para que corrijan los "defectos" de estas propuestas y aumenten su "ambición".

La organización ecologista destaca en un comunicado que la falta de ambición de los objetivos propuestos por la Comisión Europea, en especial respecto a las energías renovables, muestra la "gran influencia de las compañías energéticas más interesadas en seguir comercializando energía sucia". En este sentido, Greenpeace ha pedido a la UE que fije para 2030 un objetivo vinculante de reducción de las emisiones nacionales al menos del 55%, un objetivo vinculante para aumentar el porcentaje de energías renovables en un 45% y un objetivo vinculante de eficiencia energética del 40%.

La directora general de Greenpeace en la Unión Europea, Mahi Sideridou, ha criticado: "Las compañías de energía sucia en Europa han conseguido una ganga en estas rebajas de enero. El plan de la Comisión para 2030 es una traición que se ventila de golpe la industria de energías renovables en auge". Además, Sideridou ha añadido: "Los ciudadanos europeos pagarán el precio: menos empleos verdes, la continua dependencia de los carísimos combustibles fósiles y una esperanza de vida más corta debida a la contaminación. Sólo con un objetivo de energías renovables creíble y vinculante, junto a un objetivo de reducción de CO2 ambicioso, puede transformarse más rápidamente el sistema energético de la UE. Los gobiernos europeos deben ser la columna que defienda el clima y trabaje a favor de la energía limpia."

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