Según recoge la agencia Europa Press, el estudio agrupa los posibles riesgos en cinco categorías: económica, medioambiental, geopolítica, social y tecnológica. En total, se evalúan 31 grandes riesgos, de los cuales se analizan tanto sus probabilidades de concreción como su impacto potencial.
Además de la disparidad de ingresos y las crisis fiscales, que se sitúan en primer lugar en la clasificación de los mayores riesgos, el informe también señala los peligros que pueden generar los episodios meteorológicos extremos, el desempleo y el subempleo, el cambio climático y las crisis del agua, y los ataques cibernéticos, entre otros.
En declaraciones recogidas por Europa Press, la economista jefe del Foro Económico Mundial, Jennifer Blanke, explica: "Cada riesgo considerado en este informe encierra el potencial de provocar una falla a escala mundial; sin embargo, es su interconectividad lo que hace que sus repercusiones negativas sean tan pronunciadas ya que, en su conjunto, pueden ejercer un efecto aumentado." En consecuencia, Blanke considera "esencial" que todos los agentes sociales cooperen para hacer frente a estos riesgos mundiales.
Por su parte, el jefe de Riesgos del grupo, de Swiss Re, David Cole, destaca los importantes efectos que puede tener el desempleo y el subempleo juvenil. Cole subraya: "Es vital que nos sentemos con los jóvenes ahora y empecemos a plantear soluciones que tengan como objetivo crear sistemas educativos más adecuados, mercados de trabajo funcionales, intercambios eficaces de competencias y el futuro sostenible del que todos dependemos." El jefe de Riesgos del grupo recuerda que, como resultado de la crisis financiera y la globalización, la generación más joven de los mercados maduros lucha contra "una situación desesperada, con cada vez menos oportunidades de trabajo, y con la necesidad de soportar el envejecimiento de la población".