Según informa la agencia Efe y recoge el diario La Razón, el acuerdo admite también la fórmula conocida como "supercréditos", que promueve la fabricación de vehículos ecológicos. Esta fórmula estará permitida entre 2020 y 2022, con un máximo de 7,5 gramos por kilómetro.
En declaraciones recogidas por Efe, el socialdemócrata alemán Matthias Groote, presidente de la Comisión de Medio Ambiente, ha comentado: "Nuestro objetivo era mantenernos firmes y no debilitar los objetivos, a fin de no frenar la innovación en la industria automovilística ni tampoco los esfuerzos de la Unión Europea (UE) en la lucha contra el cambio climático." Groote ha expresado, además: "Hemos aceptado una aplicación por fases muy limitada de un año solamente, combinada con los supercréditos. Lamentamos que algunos Estados miembros en el Consejo trataran de retrasar la confirmación de un acuerdo entre las dos instituciones."
Desde Greenpeace, se han mostrado ciertamente críticos con el acuerdo. La organización ecologista ha señalado a través de un comunicado que, como resultado de las negociaciones entre las instituciones comunitarias, "los fabricantes automovilísticos sólo cumplirán" los objetivos marcados "tres años después, gracias a la combinación de la aplicación por fases de los estándares y el empleo de trucos con los supercréditos".