En el caso del Ipad Air, se ha pasado de 130 a 180 kilos de CO2 por unidad, es decir, ha habido un aumento del 38% en las emisiones. En el Ipad Mini con Retina, las emisiones se han incrementado de los 85 kilos de CO2 por unidad hasta los 140. Así lo informa la agencia Servimedia, que ha consultado datos publicados por el mismo fabricante.
Los incrementos de la huella de carbono se registran especialmente en la fase de producción. En ambos modelos, las emisiones de esta fase suponen el 76% de las emisiones totales generadas por el ciclo de vida del producto. En el Ipad Air, este porcentaje era anteriormente del 66%, mientras que en el Mini con Retina era del 65%.
En otros aspectos, en cambio, se observan ligeros descensos en las emisiones de CO2. Así, por ejemplo, en los dos modelos una batería más eficiente ha permitido reducir las emisiones por el consumo, y también han disminuido las emisiones provocadas por el transporte. La huella de carbono del proceso de reciclaje se ha mantenido igual respecto a modelos anteriores.