En Europa, se considera una enfermedad rara cuando afecta sólo a una persona sobre 2.000. La Organización Europea de Enfermedades Raras (EURORDIS) calcula que existen entre 5.000 y 7.000 diferentes tipo de enfermedades raras y que entre el 6% y el 8% de la populación europea está afectada por una. A los medicamentos huérfanos, se les llama así porque la industria farmacéutica es reacia a desarrollarlos y comercializarlos. El proceso desde el momento que se descubre nueva molécula hasta su comercialización es largo (10 años de media), costoso (algunas decenas de miles de euros) y es muy inseguro (de cada 10 medicamentos probados, sólo uno tiene efectos terapéuticos). Además la producción de medicamentos huérfanos no permite recuperar el capital invertido en la búsqueda, explica Orpha.net. Sin embargo, la aparición de la Ley de Medicamentos Huérfanos en los EE.UU (Orphan Drug Act en 1983) y de leyes similares en otros países europeos en la década de los 90, ofreciendo incentivos financieros a las empresas farmacéuticas estimuló enormemente la producción de estos fármacos.
¿Qué factores incitan realmente a las compañías a desarrollar medicamentos huérfanos?
Isabelle Chalamon, activamente implicada en el desarrollo de medicamentos huérfanos en Europa, y autora de otros trabajos en el campo de las enfermedades raras, examina en este estudio las consecuencias de la aplicación de estas leyes y el esfuerzo de responsabilidad corporativa realizado en esta área. "Existe un prejuicio en la sociedad actual sobre si las empresas que producen medicamentos huérfanos son oportunistas o filantrópicas. Partiendo de este prejuicio, investigamos que factores incitan realmente a las compañías a desarrollar la producción de estos medicamentos", dice Isabelle Chalamon.
Por una parte, al aplicarse estas leyes aportando ayudas financieras a las empresas que desarrollan medicamentos huérfanos, las empresas ya no son percibidas como puramente filantrópicas, por lo que no ganan mucho en términos de imagen.
Por otro lado, "si bien es cierto que las motivaciones económicas son claramente importantes tampoco son la única razón", dice Isabelle Chalamon.
Les empresas identificaron tres principales factores económicos que impulsan su participación en el desarrollo de medicamentos huérfanos: la oportunidad de negocio, (al ser un negocio de nicho), la escasa o inexistente competencia, y el potencial desarrollo tecnológico (los avances tecnológicos desarrollados pueden servir también para las enfermedades comunes).
Pese a ello, la inversión sigue siendo arriesgada, y las empresas consideran su implicación en este ámbito como una actividad de negocio responsable, más allá de la dimensión económica. El estudio muestra que la mayoría también justifica su implicación en el desarrollo de este tipo de medicamentos por el deber ético y la responsabilidad social. Las pequeñas organizaciones incluso consideran que es parte integral de la cultura de la organización.
Isabelle Chalamon y sus co-investigadores usaron métodos cualitativos y cuantitativos para analizar las prácticas en la responsabilidad social corporativa de las empresas biofarmacéuticas. Entrevistaron primero a 20 managers de 9 compañías farmacéuticas de Europa y Estados Unidos y usaron los datos públicos disponibles sobre las actividades realizadas de responsabilidad social de estas empresas.
Después de examinar la visibilidad de las compañías respecto al desarrollo de medicamentos huérfanos, los investigadores escogieron un estudio cuantitativo de 100 empresas. A través de sus páginas web, obtuvieron más información sobre cómo estas empresas comunicaban sobre las acciones que realizaban en el marco de la responsabilidad social corporativa en general y sobre los medicamentos huérfanos en particular.
Principales lecciones y oportunidades perdidas para las empresas y los responsables políticos
El análisis cuantitativo sobre la comunicación de las empresas farmacéuticas por Internet, reveló sin embargo, que pocas mencionan el trabajo que han realizado sobre los medicamentos huérfanos en sus páginas web, aunque muchas muestran conversaciones sobre la responsabilidad social en general y entrevistas a managers que consideran claramente que el desarrollo de medicamentos huérfanos es una parte fundamental de la misma-.
El estudio aporta algunas sugerencias a las empresas. Considera que las empresas deberían alinear mejor sus actividades de negocios con iniciativas de responsabilidad social corporativa. Considera que deberían también mejorar la comunicación de tales esfuerzos, para sacar mayor provecho de la estrategia de responsabilidad social corporativa. "Esto permitiría que las empresas puedan aprovechar mejor las ventajas estratégicas de la responsabilidad social corporativa de las actividades de desarrollo de medicamentos huérfanos en las que ya participan. Comunicar sobre acciones que ya están arraigadas en la cultura de la empresa, tiene un bajo coste adicional y podría suponer importantes beneficios", dicen los autores.
El estudio también aporta sugerencias a los responsables políticos, que deberían ofrecer más apoyo al desarrollo de medicamentos huérfanos, dado el potencial de los nuevos avances tecnológicos (por ejemplo, las concesiones gubernamentales, la extensión del período de exclusividad para la comercialización de este tipo de medicamentos o tratamientos, etc.).
Isabelle Chalamon concluye afirmando que "si las empresas pudiesen obtener más beneficios derivados de la estrategia de responsabilidad social corporativa en el desarrollo de medicamentos huérfanos, estas actividades crecerían, beneficiando a los pacientes, a las empresas y la sociedad en su conjunto".