Tal y como informan desde el portal BusinessGreen, si el Parlamento Europeo y el Consejo aprueban la propuesta de la Comisión, los vuelos que salgan de o lleguen a territorio comunitario solo deberán pagar las tasas relativas a las emisiones que se produzcan en este espacio. La medida tendrá vigencia desde principios del año que viene y hasta 2020.
Además, la propuesta de la Comisión incluye una sorpresa inesperada. De ser aprobada, los vuelos procedentes y con destinación a países no desarrollados que emiten menos del 1% de las emisiones mundiales de la aviación estarán excluidos completamente del pago de estas tasas.
El nuevo proyecto de la Comisión supone un retroceso en la política inicial de reducción de emisiones de CO2 puesta en marcha por la Unión Europea. Los cambios son fruto de la presión de países como los Estados Unidos, China o la India, que se oponían al pago de tasas que cubrieran la duración total de cualquier vuelo que despegase o aterrizase en territorio comunitario. Bruselas ha admitido que estas modificaciones reducirán en dos tercios la cantidad de contaminación cubierta por las tasas, pero ha argumentado que la estrategia continúa siendo válida para reducir las emisiones de CO2 de los aviones y para sentar las bases de un acuerdo global.