Según Jeremy Galbraith, CEO de Burson Marsteller para la región EMEA, “este estudio demuestra que el propósito corporativo se está convirtiendo en el centro de las decisiones de negocio de cualquier empresa. Comunicar, tanto externa como internamente, de una manera clara, es una de las herramientas clave con las que puede contar una empresa que desee proyectar confianza y una buena imagen a sus accionistas”.
El estudio evidencia que las empresas creen que hoy en día hay más riesgos asociados a la opacidad que al exceso de transparencia, sobre todo con la llegada de las redes sociales. La transparencia interna en una empresa es muy importante, puesto que promueve valores compartidos así como motivación e inspiración entre los empleados.
En este sentido, el propósito corporativo gana terreno a medida que las empresas experimentan una transformación. Hay tres escenarios en los que este concepto se ha convertido en una cuestión clave para las compañías: después de un cambio de dirección; tras una fusión o adquisición de una empresa y al reestablecer y actualizar una marca.
El propósito también es una herramienta estratégica en momentos de crisis empresarial, ya que ofrece una versión real de los hechos y contrarresta las acusaciones falsas. Para que el propósito corporativo sea efectivo, ha de realizarse antes de que exista la crisis.
Propósito debe ser integrado y globalizado
“Los directivos se han dado cuenta que no hay cabida para el negocio en una situación global deteriorada. A medida que el poder de las grandes corporaciones crece más allá de las barreras nacionales y regionales, está claro que unos objetivos basados únicamente en el beneficio, son inadecuados, puesto que no refleja las necesidades que se están experimentando hoy en día. Sin embargo, es esencial que el propósito esté integrado en toda la estrategia de actuación de la empresa, para que no haya una desconexión entre lo que las compañías dicen que hacen y lo que realmente hacen”, asegura la doctora Aileen Ionescu-Somers, del departamento de liderazgo para la sostenibilidad global y directora de la Plataforma CSL de IMD.