Los gases gravados por esta tesa serán los hidrofluorocarburos (HFC), los perfluorocarburos (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF), para los que los portavoces del sector aseguran que hay pocas alternativas seguras para usar en sus establecimientos. Dependiendo de cual de estos gases utilicen, en función de la potencia de calentamineto atmosférico que tengan, el tipo impositivo variará desde los 6,6 euros el kilo a los 100, según recoge el proyecto de ley con el que el Gobierno espera recaudar 340 millones.
Este nuevo impuesto medioambiental se añadirá al precio del gas y al IVA, y las empresas que lo suministren lo repercutirán a los compradores. Según estimaciones del sector, la tasa supondrá un coste de 1.000 euros anuales para las tiendas de pequeño formato, entre 5.000 y 9.000 euros a los supermercados y hasta 9.000 euros al año a los grandes hipermercados. Los afectados reclaman un plan de financiación pública para afrontar la inversión que supondría un cambio de equipamiento que consuma gases menos gravados o sistemas alternativos de refrigerado.
El impuesto afecta al aire acondicionado
No solo los supermercados se verán afectados, ya que el impuesto se aplica sobre cualuier instalación que consuma gases fluorados de efecto invernadero, como por ejemplo, las neveras utilizadas en hostelería. El ciudadano común, sin embargo, queda exento de pagar por el refrigerador de su casa si usa menos de tres kilos de gas. El aire acondicionado de los coches ambién se queda fuera del tributo, pero la asociación de consumidores OCU calcula que las instalaciones domésticas de aire acondicionado podrían encareceerse una media de 65 euros al año.
Según informa El País, el Gobierno justificó la medida, en el consejo de ministros del pasado 28 de junio, por las "recomendaciones de la Comisión Europea sobbre tributos medioambientales".
También en junio, el Parlamento Europeo presentó una propuesta de regulación sobre estos mismos gases fluorados. El horizonte marcado por Bruselas para restringir su uso es 2020, aunque algunos paísese abogan por adelantarlo. El objetivo final marcado por la Eurocámara es una reducción del 84% en el uso de los gases hidrofluorocarburos en 2030.
Nueva tasa verde también en Francia
Según recoge el portal Bussines Greeen, el minstro para Ecología francés ha anunciado también que su Gobierno se plantea la aplicación de un nuevo tributo sobre consumidores y negocios para las emisiones de C02. Una portavoz del ministerio ha matizado que no se trata de una nueva tasa, sino que sustituirá a otra ya existente. El proyecto, con el que el ejecutivo galo pretende incentivar el uso de energías verdes, se detallará en el borrador d los presupuestos franceses en septiembre.
En 2009, Nicolas Sarkozy ya intentó aplicar una tasa de este estilo, pero el ribunal Consittucional francés lo bloqueó argumentando que suponía una carga injusta sobre el consumidor.