En cambio esta creciente desconfianza no es tan palpable en el resto de Europa, donde el 41% de los profesionales de crédito afirma que los clientes están cada vez más abiertos a cambiar de banco y sólo el 14% cree que sus propios clientes abrirían una nueva cuenta en su banco actual.
En declaraciones publicadas por Europa Press, Antonio García Rouco, director general de FICO para España y Portugal, ha afirmado que "es probable que los clientes españoles estén esperando a vislumbrar la recuperación económica para cambiar de banco y renegociar productos, porque han visto que la entidad con la que trabajan no les ha ayudado a la hora de resolver su situación financiera".
Por esta razón, FICO señala que "es el momento" para que las entidades busquen fórmulas de fidelización, "ya sea invirtiendo en nuevas formas de contacto que faciliten la interacción con el cliente, como teléfonos móviles o tabletas, o mediante soluciones de analítica que permitan al banco conocer cuáles son las necesidades reales de los clientes".