Se trata de una información proporcionada por la agencia oficial china Xinhua y recogida por Efe y El País. El caso, según estas fuentes, se remonta a 2012, cuando se encontraron peces muertos en un río cercano a la central eléctrica de Lalang. El hallazgo dio pie a una investigación, que detectó una presencia de cadmio 80 veces superior al estándar oficial en las zonas cercanas a la planta. Se tardó un mes en recuperar la calidad del agua del río, que abastece a una población de un millón y medio de personas.
El tribunal chino ha condenado a tres inspectores medioambientales, a tres de los directivos de la compañía minera Jinhe y a otros siete empresarios de la compañía Hongquan Lithophone Material Co. Las condenas oscilan entre los tres y los cinco años de cárcel.