En su conferencia, el diputado socialista, Ramón Jáuregui, explicó que hasta hace muy poco tiempo las empresas eran agentes muy cerrados que en los últimos años y en el marco de grandes cambios sociales, políticos y económicos han comprendido la necesidad de desarrollar la RSC para tener buena reputación corporativa y ser bien percibidas por la sociedad.
También insistió en la necesidad de que los ciudadanos “sean muy exigentes con las empresas para que la idea de la RSC no pierda toda su virtuosidad y se conviertan en puras acciones de marketing”, y añadió: “Una acción social no puede ocultar una irresponsabilidad social; no se pueden hacer cosas muy buenas para ocultar cosas muy malas”.
En su intervención, Olga Robles, del Fondo Social Europeo, afirmó que “sólo si implicamos a los jóvenes en la responsabilidad social conseguiremos que sus criterios y valores calen en la sociedad” e incidió en que “estas acciones son fundamentales en estos momentos de dificultad en los que empresas, administraciones y tercer sector – universidades, ONG… - deben sumar esfuerzos para potenciar estos valores”.
Robles habló del desempleo juvenil, de la lucha contra la pobreza y la exclusión social y de todas las acciones que se están poniendo en marcha para en Responsabilidad Social para activar esta área de trabajo. “Es esencial volver a hacer de España un país donde todos tengan oportunidades”, finalizó.