Desde Unicef España, critican que tanto nuestro país como otros Estados donantes hayan reducido "drásticamente" los fondos destinados a la AOD en los últimos años. Según el Comité de Ayuda al Desarrollo, España es el país que más ha reducido su contribución en 2012 (un 49,7%, que se une al 32,7% de 2011). Esto sitúa al Estado español en los mismos niveles que en 1981, cuando fue considerado país donante por primera vez en la historia.
El director ejecutivo del Comité Español de Unicef, Javier Martos, afirmó hace algunos días que “la Ayuda Oficial al Desarrollo española debe seguir contribuyendo a frenar la mortalidad infantil en todo el mundo, y debe hacerlo precisamente ahora, porque está en juego la vida de millones de niños”. Martos hizo estas declaraciones en la presentación del informe "Una victoria posible: la ayuda internacional y la supervivencia infantil en Bolivia", que muestra el caso particular de este país andino, donde se ha salvado la vida de 231.000 niños en los últimos 21 años.
El estudio refleja que tanto la mortalidad infantil como la materna se han reducido un 58% gracias a la ampliación de la cobertura sanitaria, que ha sido posible por los recursos asignados por el gobierno boliviano y la cooperación internacional. Su ejemplo, señalan desde Unicef, forma parte de un esfuerzo global en el que la cooperación ha jugado un papel protagonista y que ahora podría estar amenazado por la reducción de los programas de ayuda.
Desde el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia subrayan que, en conjunto, la cooperación internacional ha tenido un papel clave en salvar la vida de 73 millones de niños y niñas en los últimos 21 años. Esta cifra equivale a todos los niños menores de 5 años de Alemania, España, Estados Unidos, Rusia y 22 países más. La AOD española ha contribuido a este esfuerzo mundial, que desde Unicef recuerdan que sigue siendo necesario para hacer frente a los retos que afectan a la infancia más vulnerable en todo el mundo.
Actualmente, mueren cada día 14.000 niños menos que en 1990, gracias al compromiso de gobiernos y organismos internacionales, la eficacia de la ayuda, el avance en los conocimientos y la experiencia acumulada a lo largo de los años. Sin embargo, en el mundo siguen muriendo 19.000 niños al día por causas evitables como diarreas o neumonías que tienen una curación simple, de bajo coste y de alto impacto.
Por eso, la directora de Sensibilización y políticas de infancia del Comité Español de Unicef, Marta Arias, insiste: “Estamos ante la mejor oportunidad de la historia para dar un paso definitivo contra la mortalidad infantil: tenemos la experiencia y el conocimiento para seguir reduciendo estas muertes, que son totalmente evitables. Es intolerable que en pleno siglo XXI siga sucediendo esto. No es momento de parar.”