El comunicado, recogido por el diario El Mundo, acusa a la farmacéutica de haber sobornado a funcionarios del gobierno chino, asociaciones y fundaciones médicas, hospitales y médicos "con el objetivo de ampliar el mercado de la compañía y subir los precios de sus medicinas". Los sobornos se han realizado, según el mismo texto, "mediante agencias de viajes o a través del patrocinio de proyectos".
Además de los sobornos, el ejecutivo chino denuncia que la filial de GSK ha cometido fraude fiscal, utilizando maniobras para evadir el pago de impuestos como la emisión de facturas falsas. La nota, que no especifica a cuántos directivos se ha interrogado ni su identidad, indica: "Se cree que los delitos se han cometido durante un tiempo, con la participación de un gran número de personas y cantidades significativas de dinero."
La compañía cuenta con un centro de investigación y desarrollo en Shanghai y otros seis puntos de fabricación en China, según explica El Mundo. Este diario recuerda que, en junio pasado, el Wall Street Journal reveló que la multinacional británica, que cotiza en las bolsas de Londres y Nueva York, estaba haciendo una investigación interna al ser advertida por un informante anónimo de los sobornos en el país. Si bien la compañía no admitió públicamente la existencia de tales sobornos, sí se produjo algún despido una vez terminada la investigación.
También en Estados Unidos la farmacéutica se ha encontrado con problemas similares. Así, el año pasado GSK acordó pagar una multa de 3.000 millones de dólares al Departamento de Justicia norteamericano por haber falseado u ocultado información sobre tres medicamentos y por sobornar a médicos en 2003 para que recetaran uno de sus fármacos. Según El Mundo, el Departamento de Justicia estadounidense también inició en 2010 una investigación contra GSK y otras farmacéuticas que cotizan en su país por presuntas violaciones de la Ley estadounidense de prácticas corruptas en el extranjero, investigación que todavía no ha concluido.