Para Ramón Pueyo, director de Gobernance y Compliance de KMPG, la inversión ESG es ya "mainstream", y aseguró que el 30% de los mayores gestores activos del mundo ya cuentan con este tipo de políticas y les preocupa la calidad de la gestión de las compañías. Sin embargo, también expuso que uno de los principales problemas a los que deben afrontar es la falta de fiabilidad, ya que no existe una metodología unificada e internacionalmente reconocida, lo que afecta a la credibilidad de este tipo de valoraciones.
Alberto Castilla, responsable del área de Reputación de PwC, destacó el grado de confusión existente desde el punto de vista conceptual en cuanto a la responsabilidad social corporativa, y la inversión socialmente responsable en particular. Según informa Servimedia, el responsable de Pwc mencionó el papel que deben jugar los departamentos de relación con inversores de las grandes compañías, puesto que son las personas que están en contacto con las gestoras y grandes fondos de inversión. En este sentido, Castilla afirmó que deben actuar de forma proactiva a la hora de poner de relieve las estrategias y políticas que están desarrollando sus compañías en materias de ESG. Así, manifestó que existe un "gap" entre lo que comunican las empresas y lo que esta demandando el mercado financiero. "Comunican sus iconos y siglas pero lo que quieren es saber sus riesgos y como es la gestión", puntualizó.
Falta de confianza
Por su parte Tomás Pastor, director ejecutivo de los Servicios sobre Cambio Climático y Sostenibilidad de E&Y puso el énfasis tanto en la falta de confianza, como en el uso de información o indicadores no relevantes. En este sentido destacó que muchos de estos indicadores están enfocados sobre todo a aspectos de gobernanza y medioambientales antes que en los sociales.
Por último, Helena Redondo, socia de Deloitte del área de Sostenibilidad, reclamó también una regulación que debe crear un marco razonable de actuación, y destacó que una de las principales palancas de cambio de la inversión socialmente responsable debe ser el avance en los métodos de valoración, sin que exista una separación de lo intangible de lo tangible, así como un mejor entendimiento entre la oferta y la demanda.