Acción contra el Hambre llevaba años apelando a una priorización de la nutrición que trascendiese el enfoque exclusivamente basado en el aumento de la producción de alimentos para acabar con el hambre, por lo que da la bienvenida al informe presentado esta mañana por la FAO. “Frente a un sistema alimentario globalizado, debemos seguir avanzando en un enfoque de sistemas alimentarios locales sensibles a la nutrición. El aumento de la producción no debe ser el único objetivo de la agricultura: esta tiene un papel muy importante también en la incorporación de aspectos nutricionales como la producción de cultivos locales con alto valor nutricional y el fomento de la biodiversidad frente al monocultivo”, explica Amador Gómez, director técnico de Acción contra el Hambre.
Nutrir no se reduce a producir más
Mejorar las prácticas alimentarias resulta hoy crucial para erradicar el hambre: “una buena nutrición es el resultado de muchos factores, alguno de los cuales pueden desempeñar un papel aún más importante que la agricultura y el sistema alimentario como pueden ser el agua potable, la educación básica, la asistencia sanitaria primaria, los cuidados básicos, la lactancia materna…”, añade Amador Gómez.
Para el director general de Acción contra el Hambre, Olivier Longué, “resulta también muy positivo que las Naciones Unidas empiecen a constatar la factura de la desnutrición y el lastre que esto supone al desarrollo económico: estamos convencidos de que los países que están apostando por el fomento de la nutrición y por la incorporación del diagnóstico, prevención y tratamiento de la desnutrición en sus sistemas de atención primaria sanitaria verán a medio plazo un impacto muy positivo en su Producto Interior Bruto”.