En la actualidad, el contexto de crisis económica obliga a las organizaciones a adaptarse y, en ocasiones, parece enfrentar otros aspectos empresariales al de la RSE. Para la directora de Recursos Humanos de Grupo Norte, Isabel Cid, “la crisis nos va a tocar a todos y va a cambiar nuestras políticas: tenemos que modificar nuestra política de contratación, pero también toda nuestra política de formación y cualificación”. Grupo Norte ya es consciente de esta realidad en el día a día de la empresa, ya que, el grupo, explica Cid, “tiene objetivos concretos en la contratación de mujeres víctimas de violencia de género, de personas con discapacidad a través de empleo ordinario; y de un nuevo colectivo, los mayores de 45 años”.
A este respecto afirma que “la identificación de las personas mayores de 45 años como perfil de diversidad, hace unos años habría sido una locura, pero hoy enfrentamos una realidad diferente, en la que ha disminuido el número de inmigrantes y los mayores de 45 años ocupan su lugar”. Apoyándose en la experiencia, la directiva del Grupo Norte sostiene que “el nuevo contexto económico cambia a los profesionales que constituyen las organizaciones, y por tanto va a cambiar a las empresas”.
En esta línea, el director de Comunicación y Responsabilidad Corporativa de Ferrovial, Juan Francisco Polo, sostiene que “esta crisis va a hacer que las empresas seamos mejores como empresas, más transparentes de lo que somos hoy en día, y también más innovadoras y atentas a los requisitos del medio ambiente”.
Cada una de las organizaciones que han participado en el ciclo responde a un modelo diferente de gestión de la RSE. Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de ESADE, ha denunciado que en este ámbito hoy en día “no se da una fuerte relación entre objetivos y estructura organizativa de la RSE, dentro de las organizaciones”, y que “si no hay un departamento de RSE que se preocupe de analizar cada una de las áreas de la organización y las vaya incorporando en una nueva política, la empresa no cambia”. En este aspecto, Indra se encuentra actualmente en un punto de inflexión. Cuentan con un pequeño departamento de RSE pero aspiran a que la responsabilidad empape toda la empresa. Se trata de un departamento que, según explica Beatriz Sánchez Guitián, directora de Marca, Responsabilidad Corporativa y Comunicación Interna de Indra, tiene “vocación de ser biodegradable”. “Lo único que hacemos es impulsar, no hacer”, puntualiza, “somos tamborileros que hacen ruido en la organización desde el punto de vista de la responsabilidad, la ecología social y el medio ambiente”.
Por otro lado, el coloquio ha contado con el caso de Ferrovial, un ejemplo de éxito en el desarrollo trasversal de la RSE. Según ha explicado su director de Comunicación y Responsabilidad Corporativa, se establecen medidas tales como utilizar el referente de índices exigentes, un código de conducta y autorregulación o establecer acuerdos con centros de referencia internacional para buscar soluciones de innovación y relaciones. Además reportan estas prácticas al Consejo de Administración en última instancia. Juan Francisco Polo ha declarado: “no me veo como tamborilero, tampoco como director de orquesta, pero sí tenemos una partitura y debemos intentar ir al unísono en las distintas gestiones de la empresa. Ser capaces de dar un concierto afinado, en la memoria anual y los rankings, completar esta imagen con melodía y armonía”.
El caso del Grupo Norte amplía este mapa. Isabel del Cid ha explicado que en la organización no hay un departamento de RSE, sino que cada una de las áreas tiene funciones dentro de este ámbito pero, sin embargo, el consejero delegado es máximo responsable de “la estrategia de RSE”. Para la implantación de estas prácticas, la empresa funciona también a través de un “comité de RSE”, que cuenta con directora general de la Fundación Grupo Norte, la dirección de RRHH y el departamento de organización. “El consejero delegado es la levadura dentro del comité, el dinamizador que supervisa que los temas no se paren, el que hace las propuestas y certifica que los objetivos, cuantificables o no, se han completado”, ha manifestado la directora de Recursos Humanos del Grupo Norte. Por último ha declarado su voluntad de integrar el plan estratégico de Grupo Norte con su plan de RSE ya que, explica, “si uno mira el plan estratégico del grupo, se da cuenta de que no es exactamente el plan de RSE que hemos diseñado. Deberíamos tender a que ambos planes sean el mismo”.
En el ámbito de la relación de las empresas con las ONG, los directivos han coincidido en que el voluntariado y las prácticas probono son buenas vías para desarrollar las inquietudes de los trabajadores. Juan Francisco Polo, ha destacado que “las empresas piden a las ONGs proyectos de calidad, que tengan un impacto claro en la comunidad a la que se dirigen y den resultados constatables”.