La cuenta de beneficios de GM durante el año pasado cayo en 2.700 millones de dólares, sin embargo, el precio de sus acciones aumentó un 38%.
Aún así, GM se queja de que el salario de Akerson y sus otros ejecutivos no es competitivo debido a las restricciones que impone el Gobierno a las empresas rescatadas con dienro público, como es su caso.