Respaldada por 40 grandes empresas, la Declaración del Clima se puso en marcha el mes pasado con el objetivo de capitalizar la preocupación pública sobre el cambio climático después del Huracán Sandy. Esta declaración, a la que ahora se suma General Moltors, argumenta que "la lucha contra el cambio climático es una de las mayores oportunidades económicas de los Estados Unidos del siglo XXI". No obstante no habla de soluciones específicas más allá de apuntar hacia un "esfuerzo coordinado", para promocionar las energías renovables y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Según publica The Guardian, más de la mitad de los ciudadanos norteamericanos creen que el cambio climático es el responsable del clima extremo de los últimos años.