Según han expresado los representantes sindicales, la tragedia que ha costado la vida a más cerca de 200 personas, vuelve a poner de relieve los graves problemas de seguridad y las pésimas condiciones laborales entre las empresas que componen la cadena de suministro del sector textil.
Según recoge Servimedia, UGT afirma que el accidente ha puesto de manifiesto el "nulo respeto por parte de los empresarios de las normas de seguridad, la negligencia del Gobierno del país en su vigilancia, y la falta de escrúpulos de las firmas de ropa occidentales por estar más pendientes de los costos de producción que por la seguridad".