“Debemos ayudar a que la RSE sea parte del día a día de la empresa, uno de los principales objetivos de Fundación Seres” apuntaba Ana Sainz, directora general de Fundación Seres, en la apertura de la jornada. Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de ESADE, ha dado paso a los ponentes tras una breve intervención. “La retribución variable es un tema importante y estratégico, es parte de un cambio de visión en el que hace falta un nuevo sistema de recompensa”.
Juan Ramón Silva director general de Área Sostenibilidad de Acciona abría su ponencia afirmando que “la RSE debe permear y no ser ajena a la estrategia de la compañía. Las prácticas de sostenibilidad deben ser horizontales”. La RSE entra en terreno de otras áreas, se convierte en una forma de hacer negocio y la retribución variable facilita llevar la RSE al día a día de la compañía. Es un plus para el directivo que está más alineado a negocio.
Por su parte, Pedro León y Francia, director de Fundación KPMG y de Relaciones Institucionales de KPMG, comenzaba hablando de los responsables de Responsabilidad Corporativa, un perfil que ha cambiado mucho en los últimos cinco años. En la fase actual en la que nos encontramos no sólo hay que justificar el gasto, hay que tener un plan de acción alineado a la estrategia de la compañía. Para llegar a la retribución variable, se tiene que conseguir que la RSE sea percibida como neutra, actualmente todavía puede ser percibida como algo negativo.
Dentro de la RSE, la retribución variable es un tema técnico que se puede abordar tras recorrer un camino. La decisión surge en enfoques a largo plazo, cuando nuestro avance en RSE nos lleva a plantearnos cuestiones que encuentran su respuesta en incluir la RSE en la retribución variable de la compañía.