Madagascar es, según explican desde Unicef, uno de los países más pobres del mundo. Se está recuperando aún de una crisis política que comenzó en 2009, que provocó la congelación de la ayuda al desarrollo de la mayoría de los donantes internacionales. Actualmente, más de tres de cada cuatro niños en Madagascar vive en la pobreza extrema. Gran parte de la población no tiene acceso a la atención básica de salud ni a la educación primaria.
En su visita, Katy Perry pudo ver un centro de protección de la infancia y se reunió con niños y jóvenes madres que habían sufrido abusos y abandono, y que están recibiendo apoyo y asesoramiento. Perry visitó también una escuela infantil y primaria, apoyada por Unicef. En la escuela infantil Sahavola, 117 niños y niñas de tres a seis años reciben una educación temprana de calidad, que incluye prácticas de salud. Para promover la higiene y el saneamiento, Unicef ha construido letrinas y sumideros en la escuela, donde Perry realizó el lavado de manos con los niños.
Las tasas de escolarización en Madagascar son muy bajas. Sólo tres niños de cada diez que comienzan la escuela primaria terminan el ciclo. Dos tercios de los maestros no han recibido ninguna capacitación formal. Unicef y las autoridades escolares nacionales están trabajando para mejorar la situación a través de la construcción de escuelas y la provisión de materiales didácticos, la formación de los profesores y el apoyo a los planes de acción de la comunidad para la educación.
En el centro de nutrición del pueblo de Androranga, Perry conoció los esfuerzos de Unicef para hacer frente a otro problema grave del país: la desnutrición crónica. La mitad de los niños de Madagascar la sufren, lo que coloca al país entre los seis peores del mundo en este aspecto. La humilde nutrición de las madres, las prácticas inadecuadas de alimentación y la pobre calidad de los alimentos contribuyen al fracaso de estos niños en alcanzar su pleno potencial mental y físico. El centro, dirigido por un trabajador de salud de la comunidad, identifica los casos y trabaja con las madres del pueblo para mejorar la nutrición de los niños, en particular centrándose en la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del niño.