La mesa fue moderada por Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España, y contó con la presencia de representantes de varias empresas que han apostado por el sello FSC para asentar valores de sostenibilidad y buenas prácticas medioambientales en su estrategia empresarial y de RSE.
Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España, dio salida a la mesa de debate presentando dos vídeos publicitarios de Tetra Pak, utilizados para dar a conocer la importancia de la certificación FSC a sus clientes, así como un reportaje televisivo que muestra la apuesta de Lafarge por el medio ambiente a través de FSC. Gracias a las políticas de compra de empresas de la distribución, es cada vez más frecuente encontrar el sello FSC en los productos de alimentación y consumo, no obstante, este sello aún no es reconocido por una gran parte de los consumidores, por ello, es importante que FSC contribuya a difundir su conocimiento.
Marina Sánchez, gerente de comunicación de Tetra Pak Iberia, destacó la importancia de informar a clientes y consumidores sobre el valor y significado del sello FSC como vía necesaria para incrementar su implementación en los envases de cartón, e hizo un balance de la evolución de este certificado desde que, en 2007, Tetra Pak vendiese en Inglaterra el primer envase de cartón con el sello FSC del mundo. Desde entonces, la cifra de ventas se ha incrementado superando los 20.000 millones de envases en todo el mundo en 2012. En este sentido, añadió que en 2012 se vendieron en España cerca de 2.000 millones de envases de Tetra Pak con el sello FSC, un 31% de sus ventas, gracias a la implicación de grandes marcas y de la propia distribución. En España, aseguró Sánchez, “estimamos alcanzar, en 2013, los 4.500 millones de envases con el sello FSC, en torno al 74% de nuestras ventas, con el objetivo de alcanzar el 100% en 2015”.
Por su parte, María José Madroñal, directora de marketing Iberia de SIG Combibloc, explicó que la empresa se convirtió en 2009 en el primer fabricante de cartón aséptico que tiene certificados según las normas de FSC y de una continua cadena de custodia (CoC) de productos todos los centros de producción en todo el mundo. En España, los primeros envases SIG Combibloc con sello FSC se lanzaron en 2010, y desde entonces la empresa ha apostado por explicar a fabricantes y distribuidores el valor de la marca FSC. De apenas 30 millones de envases en el primer año, en 2012 se alcanzaron los 360 millones, representando un 26% del total. Hoy en día, los envases de cartón SIG Combibloc con el sello FSC están en los mercados de Europa, Asia, Norteamérica, Sudamérica y África, representando a más de 1.600 productos distintos en 21 países. Según Madroñal “El objetivo de SIG Combibloc es que el 40% de nuestros envases lleven la certificación FSC en el 2015”.
Ya para finalizar, Pilar Gegúndez, directora de medio ambiente de Lafarge España, expuso su próxima apuesta, dentro de su estrategia de biodiversidad, por acercar los valores de FSC a sus propios trabajadores y vecinos, realizando acciones de divulgación y sensibilización. Lafarge es pionero dentro de su sector en el uso de sacos de cemento y palets certificados FSC . Desde el año 2008, Lafarge ha puesto en el mercado 14 millones de sacos y 61.000 palets con el sello FSC. Pilar Gegúndez reconoció la importancia de la implicación de su cadena de proveedores e hizo hincapié en la necesidad de involucrar en la protección de los bosques a las industrias, como la de la construcción, que utilizan grandes cantidades de papel o madera para envasar sus productos. Una fórmula atractiva para incentivarlo sería incorporar en la valoraciones de la "construcción sostenible" el uso de FSC tanto en los materiales de construcción, como en sus envases.
Todos los ponentes del Foro de Marca insistieron en la importancia de dar a conocer el sello FSC a sus clientes y consumidores finales utilizando para ello la comunicación y las nuevas tecnologías, ya que solamente con una buena comunicación sobre los beneficios de la marca FSC se alcanzarán los objetivos medioambientales y de buenas prácticas en RSE que necesitan tanto las empresas como la sociedad en su conjunto.