Con esta medida, las autoridades sanitarias de Nueva York querían luchar contra la obesidad que afecta a miles de personas.
La prohibición de la venta de bebidas azucaradas de más de medio litro hubiera afectado a restaurantes, cines o estadios por lo que había generado grandes críticas de fabricantes y distribuidores y que han celebrado la decisión de revocar la medida, según informa la cadena americana NBC.
El Ayuntamiento de Nueva York, que había anunciado multas de hasta 200 dólares por no cumplir la ley, se ha mostrado muy decepcionado con la decisión del magistrado y ha afirmado que apelará la decisión del juez, ya que según Bloomberg "unas 5.000 personas van a morir en Nueva York este año a causa de esta enfermedad y, además, la ciencia dice que las bebidas azucaradas son una parte real de este problema".