La Unión Europea ha iniciado una revisión completa de las políticas de calidad del aire implantadas, que van desde los límites en los niveles de contaminación, las emisiones de gases de efecto invernadero, las partículas o el ozono.
En los últimos años, el número de estados miembros que incumplen con los límites legales de contaminación está aumentando a pesar del riesgo de multas.
Según publica el portal BusinessGreen, el 4 de marzo termina la consulta sobre la calidad del aire y es por ello que se están intensificando los llamamientos a las empresas e individuos. La consulta se centra en preguntar a las empresas si se deben imponer políticas más estrictas o más débiles en la regulación de la calidad del aire y si la responsabilidad de la calidad del aire debe mantenerse a un nivel nacional o local.
El Comisario Europeo del Medio Ambiente, Janez Potočnik ha asegurado que "Sabemos que la legislación de los EE.UU. sobre la calidad del aire está entre las más estrictas del mundo y que China está incrementando sus requisitos de monitoreo de calidad del aire y control de las emisiones de manera significativa. Esto creará una enorme demanda de productos y procesos industriales que emiten menos. Por ello, un régimen de calidad de aire reforzada en la UE beneficiará realmente la competitividad de la Unión".