Irene González, trabajadora social del proyecto "Comprometidos" ha apuntado que el mundo empresarial nos recuerda constantemente las desigualdades entre hombres y mujeres. Cuando una empresa comunica es importante que el trabajo social consiga un papel muy importante”.
Por otro lado, Jesús Peiró, trabajador social y organizador del congreso, ha compartido unas palabras con los asistentes haciendo hincapié en la importancia el trabajo social en el ámbito empresarial, ya que, en ese sentido, “se trata más de un medio que de un fin, de construir y constituir un inicio en las entidades con la figura del trabajador social”.
Otra de las ponencias del día ha sido la de José Luis Fernández, director de Cátedra Ética Económica y Empresarial (UPCOMILLAS), quien ha destacado que “la empresa es un agente económico y social que podría transformar la realidad existente y mejorar la sociedad. Gestionar la acción social, sensibilizar, y empujar a la empresa son las claves”, ha comentado durante la ponencia “La ética económica y empresarial”.
La ponencia “Fundación San Prudencio: el instrumento para la RSE” ha estado a cargo de Guadalupe Díaz, directora de la Fundación San Prudencio, que ha explicado que San Prudencio pretende actuar como “instrumento de la mejora de la competitividad de las empresas y de la calidad de vida y laboral de sus trabajadores”.
Y la última ponencia del día ha sido por parte de José Carlos Jiménez, representante de Grupo EQ5, empresa encargada de desarrollo local, empleo y recursos humanos, quien ha explicado la labor de su empresa en el ámbito de la RSE: “Pretende favorecer la igualdad en el empleo, sobre todo con aquellas personas que tienen alguna dificultad o sufre discriminación por circunstancias familiares y personales”.