El Ejecutivo chino ha puesto en marcha una serie de reformas para mejorar las política medioambiental del país. Según informa EFE, el jefe de coordinación de Política Tributaria china, Jia Chen, ha asegurado que se impondrá "una tasa de protección medioambiental que sustituirá los pagos por el vertido sustancias contaminantes".
Las reformas previstas afectarán a los impuestos actuales del carbón, se pretende gravar su precio y no sólo según el volumen de ventas. Además, se abre la posibilidad a tasar el agua.
El Ministerio de Finanzas chino ya planteó, en 2010, una tasa de 10 yuanes (1,6 dólares, 1,2 euros) por tonelada de dióxido de carbono a partir del pasado 2012, pero finalmente no se aplicó.
Pekín, por su parte, se ha comprometido a reducir sus emisiones de dióxido de carbono por unidad de producción entre un 40-45% en 2020, en comparación a los niveles de 2005.