El comisario de Fiscalidad, Algirdas Semeta, ha afirmado que "tenemos un impuesto indiscutiblemente equitativo y técnicamente sólido, que reforzará nuestro mercado único y moderará el comportamiento irresponsable de algunos operadores del mercado". Se aplicará en Alemania, Austria, Bélgica, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Francia, Grecia, Italia y Portugal.
El ITF persigue tres objetivos principales. En primer lugar, reforzar el mercado único reduciendo el número de los diferentes impuestos nacionales a las transacciones financieras. Además busca garantizar que el sector financiero contribuya de forma equitativa e importante a los ingresos públicos. Finalmente el ITF tiene como objetivo respaldar las medidas de regulación del mercado, animando al sector financiero a realizar actividades más responsables, orientadas a la economía real.
El ITF está bien orientado hacia el sector financiero
La propuesta de la Comisión Europea abarca sólo las operaciones en las que estén involucradas instituciones financieras, que son el 85 % de las que se realizan. La tasa la debe pagar cada entidad financiera que intervenga en la operación. Es probable que los bancos repercutan parte del impuesto a los clientes, en ese caso la cantidad que tendrían estos que pagar sería pequeña. Por ejemplo, si un ciudadano comprara 10.000 euros en acciones solo tendría que pagar 10 euros del impuesto sobre la transacción.