El libro, prologado por Javier Urra y con ilustraciones de Forges, trata de descubrir por qué las personas optimistas son más felices y tienen mayor calidad de vida, cuáles son los beneficios de esta práctica, y sobre todo, cómo podemos entrenar y desarrollar un optimismo proactivo y útil.
“Optimismo para Torpes” alerta sobre las personas que roban energía y que generan, en un caldo de cultivo propicio para ello como es la actual crisis, un ambiente de desánimo y negativismo.
En esta obra, publicada por Oberon, se estudia también la relación que tiene el optimismo con otras cualidades como la flexibilidad, la automotivación o el sentido del humor. Es un libro práctico, con muchos ejemplos para mostrar al lector que existe un lenguaje optimista, que el optimismo se contagia, o lo importante que es tener sueños y objetivos y comprometerse con ellos. El optimismo, afirma Hernández, es una actitud de agradecimiento a la vida, de confianza en el otro y de aliciente para uno mismo.