Los centros psiquiátricos ghaneses son lugares hostiles para los discapacitados donde mediante oraciones y ataduras se busca proporcionarles curación. La realidad es que en los centros psiquiátricos se producen abusos y vejaciones contra los discapacitados psíquicos que, cuando extraordinariamente consiguen salir, se encuentran lesionados y hastiados.
Según el informe de Human Rights Watch, cuando en Ghana se tiene una discapacidad mental el ciudadano pierde todos sus derechos. Por ello, ciudadanos y ONGs reclaman al Gobierno que tome medidas para garantizar que las personas con discapacidad mental tengan acceso a los servicios adecuados y no sufran abusos.
El informe de Human Rights Watch se titula 'Casi una sentencia de muerte: abusos contra personas con discapacidad mental en Ghana' y sintetiza las vejaciones y maltratos a los que han sometido a miles de ghaneses con discapacidad psíquica.